Se convertía en una clínica privada, por todo cobra
Con mucha frecuencia, salgo a las calles de la ciudad en plan de trabajo. Soy comunicadora y es en la calle, donde he encontrado, toda clase de información .
Hoy, me di cuenta de la pobre respuesta de los tijuanenses en la colecta anual de la Cruz Roja Mexicana.
Y creo que hay razón.
Hace un tiempo, producto de un accidente, fracture los dedos de mi pie derecho y acudí a institución de servicio social, para recibir atención.
Por una férula, un par de vendas, y una radiografía, me cobraron 1100 pesos, cosa que me sorprendía, porque la Cruz Roja es o era una institución de beneficencia pública.
Ahora en esa institución se cobra por los servicios, una inyección, una herida, una radiografía etc. le cuesta al paciente o familiares, igual como si fuera a un hospital particular.
Con que cara, salen a pedir en la colecta si cuando la necesitan también tienen que pagar.
Hace unos días, acudí a la Cruz Roja, solo a tomar unas fotografías, y me encontré a una atribulada mujer llorando.
Le puedo ayudar, pregunte.
No me quieren entregar a mi hijo porque me cobran 650 pesos, me dijo la angustiada madre de familia, y me ofrecí a ayudarla. Una cajera muy poco amable, ya le había sugerido a la madre, buscar el importe del dinero entre amigos, o parientes.
Porque cobra tanto, no es un servicio gratuito, a lo que me respondió. “Nada es gratis en la vida”.
Al final fue un socorrista, quien hizo su buena obra y se arriesga a entregar al paciente menor a su madre.
El mismo me aseguro que en la Cruz Roja ha habido muchos cambios en los últimos tiempos. Hasta el servicio de Rayos X, esta concesionado a un particular.
Significa entonces que la institución ya es una clínica privada.
Dicen sus promocionales que ni tan rico que no la puedas necesitar, ni tan pobre, que no puedas cooperar.
Desde esa ocasión que me cobraron $1200, no he vuelto a apoyar sus colectas. Y a lo que se ve, difícilmente van a lograr, reunir la millonada con que sueña el señor Pedreros, presidente en Tijuana.
De por si, la ciudad entera esta invadida por pedidores, el infaltable “clientelismo social” estudiantes, pordioseros, discapacitados, marías, y drogadictos en recuperación, todos piden y todos quieren que el pueblo les resuelva sus necesidades.
Y si no, cheque usted.