El sábado pasado me di la oportunidad de asistir a una sesión de Tijuaneados Anónimos. El nombre, supongo, no les hace mucho sentido. Tijuaneados anónimos surge dada la necesidad de desahogo que, consideran los fundadores, requerimos los tijuanenses. ¿Desahogo de qué? De todo lo que nos conforma como Tijuanos: desde los baches y las inundaciones post-lluvia, hasta la creciente ola de violencia.
Como ciudadanos, buscamos la expresión política, social, individual. Tijuaneados anónimos no sólo ofrece un foro de expresión, sino la oportunidad de compartir tu dudas, dolos y preocupaciones con otros ciudadanos que, al igual que tu, sólo buscan una cosa: la tranquilidad y la fuerza para seguir viviendo en Tijuana.
Ojalá puedan ir.