El viernes falleció una gran amiga... nadie a quien culpar ni a quien cuestionar... pero así fue, ayer amaneció sin ella y hoy seguirá igual... Un accidente fortuito, piedras en pavimento, dos jóvenes regresando de labores académicas, ambos estudiantes de Biología en la UABC Ensenada, una curva mal tomada e instantes después, se inicia una vida sin su sonrisa ni sus ánimos por seguir adelante...
Su muerte, me hace reflexionar, vivo rodeado de jóvenes y de personas con sueños, con muchas ganas de lograr grandes cosas y de perdurar en el recuerdo de los que un día serán nuestros hijos, hijas, nietos y demás... la vida es volátil y corta, se vive y se muere con la misma facilidad con la que se escribe este texto, en este lugar donde hoy estoy y en un momento más ya no. Ella deja un recuerdo, porque la última vez que la ví, el estómago me dolía de la risa que provocaban tantas bromas que dijimos, asi la recuerdo...
¿Quién no ha perdido a un ser querido y en ese momento se vuelve filósofo?... hoy me toca a mí...
Buscamos la forma de explicarnos cómo es que nadie traemos al presente la cruda realidad de la fragilidad de nuestra existencia. Si así fuera que distinto viviríamos, Los maestros nos entregaríamos al máximo para ayudar a nuestros alumnos a ser conscientes de lo importante que son, en lugar de clasificarlos y desde ese momento marcarlos para una vida limitada, para unos sueños que por ser tan cortos no trascienden, no perduran. Los padres mandarían a sus hijos a jugar en los parques, puesto que es allí donde la vida se vive, no frente a un juego de video o unas caricaturas. Los hijos obedecerían a sus padres, aprenderían de ellos y valorarían la realidad de que ellos dejaran la vida en cualquier momento y seguramente antes que ellos mismos.
No sé porque se me vino a la mente los pensamientos de Platón, el decía que los gobernantes debían ser los más sabios... yo creo que sabio es aquel que hace las cosas sabiendo que un día dejará esta existencia y nunca lo olvida y por ello hace lo mas que se pueda para dejar en este tránsito tan corto, una buena marca, un buen ejemplo. Porque si lo meditamos, de qué sirve la acumulación tanto de riqueza como de poder si al final nos iremos con lo mismo puesto que traíamos el día que llegamos...
¿Que pasará por la mente de los hombres más ricos del mundo el día en que acostados en un hospital de primer nivel, con las mejores atenciones, con los medios de comunicación atentos al desenlace de sus padecimientos enfrenten a la realidad que olvidaron... que todos somos temporales y efímeros y que debemos morir en un tiempo adecuado? ¿Recordarán que tuvieron en sus manos el poder de cambiar al mundo, de mostrar que no importan los millones de dólares que acumules la muerte vendrá y ese día que llegue la sabiduría te dirá que olvidaste tu legado?
Estas preguntas las tendremos todos los hombres, incluyendo a los que tienen el poder tanto económico como político, en el lecho de muerte, porque aunque no nos guste pensar en ello, todos estaremos un día en él. Y entonces la sabiduría que olvidamos durante nuestro banal paso por este mundo, volverá a nosotros y nos dirá lo que ya sabemos ahora... ¿que hiciste con los bienes que tuviste? ¿como mejoraste este mundo en que viviste? ¿cuantos cambios provocaste con tu existencia? ¿como sabe el mundo que un día estuviste aqui?....
Como afecta la pérdida, pero si ésta provoca un cambio en las personas y de verdad empezamos a actuar, ese es el legado mas hermoso que alguien puede dejar. Y creo, que esto es lo que me haz dejado a mi, la noción de que debo luchar por lo que creo, con los medios que tenga a mi alcance y llevar ese mensaje a los demás. Hasta pronto amiga mía, en un tiempo razonable nos encontraremos de nuevo.
... creando conocimiento ...