Mexico, D. F. a 16 de agosto de 2008.
Es muy lamentable los hechos ocurridos recientemente sobre el adolescente de 14 años, hijo del empresario Alejandro Martí el cual fue ejecutado por sus plagiarios hace más de un mes y que por su avanzado estado de descomposición aparentaba una edad mayor, según lo dio a conocer a los medios de comunicación la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal Me atrevo hablar como una de las integrantes de la sociedad mexicana y tiemblo al ver que la confianza se ha perdido por completo. Si bien podemos observar que el que tiene más bienes puede vivir bien y tranquilamente, y eso no tiene nada de malo. Pero si los bienes adquiridos tienen su base en crímenes, considero difícil que el ser que lo hace pueda siquiera saber que existe la libertad espiritual o qué significa ésta. Cada uno de nosotros somos responsables de nuestra propia condición. Ni siquiera en la niñez podemos excusar nuestra conducta. Que el niño Mario le eche la culpa a papá o a mamá porque le sacaron las muelas no sería una premisa verdadera si Mario se lavara los dientes; si Begoña murió por desnutrición porque quería mantenerse delgada a toda costa, eso no significa que alguien más la empujó a no comer. No serán sabios estos ejemplos, pero estimo que cada uno de nosotros forjamos nuestro camino; luego entonces, el que mata o se involucra en actos criminales es porque así lo quiso y no porque la sociedad lo empujó a ello. Sabemos que la vida es a veces muy dura, pero nos tenemos que levantar, es como una ley. No nos queda de otra, mas que salir adelante. Muchos personajes de la historia han salido de la pobreza y han logrado verdaderas proezas en bien de la humanidad. Me refiero al Presidente Benito Juárez, al Presidente Abraham Lincoln, por decir dos ejemplos. Por último, recuerdo una reflexión sacado de un artículo de la rehabilitación de delincuentes (CRIMINON) que dice: Es cierto que este mundo se enfrenta a una serie de crisis sin precedentes en la historia: una crisis moral, una crisis criminal, una crisis bioquímica. También es cierto que las estadísticas anuales indican que los años venideros serán aún más sombríos. Pero con todos sus fracasos, su violencia y su degradación, el Sr. L. Ronald Hubbard señaló: "Siempre que el hombre se esfuerza, siempre que trabaja, sin importar lo que haga, el bien que logra siempre tiene más peso que el mal". Gracias por leer estas líneas de las cuales agradeceré su publicación.
Atentamente,
fransaucedo@hotmail.com