Hagamos realidad nuestros sueños.
En esta ocasión no me voy a referir a los sueños que soñamos cuando nos entregamos al placer de la inconsciencia, me refiero a los sueños construidos con ojos bien despiertos y que son los que determinan el destino personal, es una opción que en estos tiempos nos ha sido secuestrada privándonos del legítimo derecho de vivir con aquellos a quienes amamos porque nos los han arrebatado bajo la fuerza de la impunidad y la corrupción.
Transitar por estos tiempos convulsionados por una violencia expresada en múltiples escenarios y facetas, violencia que ha trastocado aquellos valores que considerábamos hasta hace poco tiempo “invulnerables” como es la seguridad de nuestras familias, no ha mermado nuestra capacidad de soñar con un mundo mejor. Pero en este deseo onírico no es dable permanecer inmóviles. Conformamos un colectivo social que no cree, que está falto de expectativas y confianza en las Instituciones y en los Hombres que las dirigen, estamos ávidos de líderes y, en este vacío de autoridad en donde la ley impuesta es la del crimen, han surgido esfuerzos de ciudadanos probos cuyo interés último es generar por la vía pacífica una transformación del escenario de violencia en uno donde la fuerza del inconsciente colectivo permeada por el sueño de regresar a una Tijuana generosa, plena de vida, hospitalaria, nos devuelva el espacio donde nuestros hijos puedan VIVIR y realizar sus propios sueños.
Vergonzante acción la de la dirección del ISSSTECALI al rescindir el contrato del Dr. José Manuel de Jesús Ortiz Ampudia Presidente del Consejo Médico Ciudadano. A la ineptitud manifiesta por las autoridades de todos los órdenes para salvaguardar nuestra seguridad personal y nuestros bienes, -obligación del Estado plasmada en nuestra Carta Magna- se suman el servilismo y la mediocridad al pretender “quedar bien” para lograr “un puesto” o quizás gozar de “ciertas canonjías” pretendiendo acallar las voces que unidas hemos confrontado a la autoridad y sus debilidades.
Quizás el Director del Hospital ISSSTECALI Tijuana Raúl Guzmán Cobo y Salvador Morales Riubi en su ya manifiesta miopía y estrechez de criterio se consideren invulnerables ante la violencia imperante y al mayor flagelo LA IMPUNIDAD, de ahí que supongan que destituyendo al Dr. Ortiz Ampudia las voces enmudecerán y entonces, en un gesto de agradecimiento el Gobernador del Estado seguramente le otorgará el deleznable puesto al que aspira. No olvidemos que el hombre trasciende por sus obras y seguramente el polvo del olvido y la vergüenza cubrirán sus nombres.Al parecer para estos personajes el respeto es un valor en desuso! Exigimos respeto! Somos un colectivo pensante! No merecemos esos servidores públicos que además de subsistir gracias a nuestros impuestos se autoerigen en jueces e insultan nuestra inteligencia! recuerden señores que “la censura repta por oscuros laberintos e impone siempre la moral de su estatura…” Nos respetamos cuando, a pesar de la presión externa, expresamos honestamente nuestro pensar y sentir, cuando actuamos de manera coherente y responsable, asumiendo las consecuencias del ejercicio de nuestra libertad. Respetamos cuando no imponemos a los demás nuestra forma de ver el mundo, cuando no contaminamos emocionalmente al otro.Nos respetamos y respetamos cuando construimos espacios adecuados para crecer y relaciones basadas en la generosidad y en la reciprocidad.
Quienes gozamos del privilegio de contar con la amistad del Dr. Ortiz Ampudia podemos decir que es un hombre gentil y fiel a sus convicciones, que posee el don de la generosidad y un carácter fuerte y decidido, pero por sobre todo es un hombre respetable. Optó por soñar, mas lo destacable, es que ha corrido el riesgo de consolidar su sueño y decidió alzar su voz no en un afán particular, pues de ser así, no hubiese logrado conjuntar a cientos de personas en cada una de las convocatorias que el Consejo Médico Ciudadano ha lanzado, atendiendo con ello a la premisa universal de que jamás un bien particular puede estar por encima del bien común. Revisar la agenda del Dr. Ortiz Ampudia nos daría una idea de su labor al interior de la Institución, “sus viejitos” como él cariñosamente los llama suman un alto porcentaje, deportistas, maestros, policías, madres, trabajadores, niños con discapacidades, somos un conglomerado heterogéneo, solo homogeneizado por la acción sanadora del Dr. Ortiz Ampudia a quien, desde una óptica personal y, trayendo a estas líneas a Albert Cammus quien conceptuó la amistad como “la ciencia de los hombres libres” y, en el ejercicio de mi libertad le refrendo mi amistad y mi sentencia de ser un Ayurveda, pues es un sanador del cuerpo y el alma…
Mtra. PATRICIA ALEJANDRINA AINZA PEÑAp_alejaap@hotmail.com